Diario Vivir

La tragedia de Haiti, sus víctimas, sus edificios destruídos pasan una y otra vez por la mente. Cientos de ciudadanos comunes que nos vemos impotentes ante la tragedia, clamamos a los gobiernos solidaridad efectiva. Ante los desastres naturales no puede existir discriminación política  ni racial para ayudar a quienes sufren. Desde mi modesto blog de opinión clamo al mundo para que se hagan presentes ante nuestros hermanos de Haiti. Colombia ha recibido en sus desastres naturales el respaldo  de la comunidad internacional. Todos sabemos cuanto sirvió el apoyo moral en las tragedias de Armero y del Eje Cafetero (Caldas, Quindió y Risaralda)   La ayuda de las naciones y de la gente  es absolutamente necesaria para que Haiti supere la tragedia y vuelva a renacer. Dios sabe que así será.

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